¿Con qué se compra un Seguro?


Si a usted le hiciera está pregunta, es muy probable que su respuesta sea que con dinero. La mayoría de las personas ignoran que un Seguro también se compra con salud; de hecho este factor es más importante que el dinero mismo. Una persona que no es saludable, puede no ser asegurable. Esto es algo que poca gente sabe.

Esto puede deberse al poco valor que algunas personas le pueden dar a la cobertura de un Seguro. Por la forma en que son comercializados, creo que se ha desvirtuado el verdadero espíritu de estos Instrumentos Financieros. Por la insistencia, a que pueden estar sujetos algunas personas para protegerse, puede ser que le den poco valor al tema de estar saludable para ser sujeto de asegurarse.

En los últimos días me he dado a la tarea de leer Revistas, Blogs y Sitios que dan recomendaciones al respecto de los Seguros. Me llama la atención que la mayoría de las recomendaciones se centra en el dinero. En cómo le hago para que me salga más barato. En evitar pagar mucho al momento de adquirir una protección. Nadie revisa el tema de la Salud. Debido a que los tramites se han simplificado y es muy rápido y fácil asegurarse, se da por hecho el tramite se selección del riesgo.

En el medio de los seguros, entre los verdaderos profesionales, es común escuchar una máxima que dice “Un seguro primero se compra con salud”. Es un factor clave porque es la base para que todos los que tenemos paguemos sólo una parte del riesgo. Si al momento de asegurarnos todos estamos saludables, es poco probable que todos nos enfermemos al mismo tiempo. Eso hace que las Primas sean bajas. Que todos los involucrados terminen beneficiándose de estar protegidos.

Esto es un factor ignorado por la mayoría de las personas y los expertos que recomiendan sobre el tema de Seguros. También por las personas que adquieren uno. La Salud es importante para un Seguro de Vida y uno de Gastos Médicos. Se protege contra lo que pueda suceder. No contra lo que ya sucedió o es un hecho. Si la analogía funciona, sería como asegurar un auto chocado. Todos saldríamos perjudicados.

Por cuestiones de no extenderme ahora, esta semana hablaré sobre el tema para hacer una serie de recomendaciones al respecto y esperar sus opiniones. Les recuerdo que dejen sus opiniones para conocer sus inquietudes y sobre todo conocer su punto de vista al respecto.

Ciertas e Inciertas

Leyendo hoy el Blog de Regina Reyes-Heroles en Expansión, reflexioné sobre cómo los Seguros ayudan a cuidar nuestras Finanzas Personales. Hay hechos o riesgos que, si ocurren, pueden causarnos un hoyo en la economía familiar. Son esos que ya sabemos cuál es nuestra máxima perdida. Si nos roban el auto ya sabemos cuanto vale. Esos se conocen como Riesgos Ciertos. Pueden dañar nuestra economía pero tarde o tempranos nos recuperaremos.

Existen otros sin embargo que no sabemos a cuánto pueden ascender. Esos se conocen como Riesgos Inciertos. Una enfermedad, por ejemplo, no sabemos cuánto duré ni cuánto puede terminar costando. Ese hecho puede causar un Boquete tal a nuestra economía, que puede ser que nunca se recupere.

Si por otro lado, con nuestro auto atropellamos accidentalmente a alguien, o causamos un daño fuerte a varios autos, también puede ser incierto el monto a pagar. Lo paradójico del asunto es, que pensamos que si mi auto sólo tiene Seguro de Responsabilidad Civil estamos mal protegidos.

Para tener una buena cobertura de nuestros riesgos es importe evaluar cuáles de los Riesgos, a los que estamos expuestos, podrían ser inciertos y empezar a proteger primero esos y después los demás. Es una buena referencia para la ocasión que nos preguntamos sobre cuál seguro debemos tener primero.

Los Seguros nos pueden ayudar a crear, proteger y hacer crecer nuestro Patrimonio. Debemos empezar a involucrarnos más en la evaluación y reflexión de nuestros verdadero riesgos. Tienen que ver mucho más de lo que imaginamos con nuestras Finanzas Personales.